Viento real y viento aparente

A la hora de salir a navegar, el viento es un factor muy importante a tener en cuenta. Por eso, en esta nueva entrega de vocabulario náutico os vamos a hablar del viento real y del viento aparente. ¿Qué diferencia hay entre ambos? ¿Cómo los medimos? Para que vayas entrando en materia, aquí te dejamos un vídeo tutorial que lo explica.

Viento real y viento aparente: definición y diferencia

El viento real es el viento percibido por el observador en reposo, es decir, es el que sentimos cuando estamos parados. Por contra, el viento aparente es el que nota un observador en movimiento, es decir, es el viento que se percibe cuando estamos navegando. El viento aparente se diferencia del real tanto en dirección como en magnitud. Para calcularlo debemos recurrir a una suma vectorial del viento real más el viento generado por el movimiento del barco. Es decir, a medida que vamos navegando el barco genera su propio flujo de viento y este viento generado sería el que se suma (o se resta en algunos casos) al viento real. En náutica, el viento aparente se expresa por su velocidad en nudos y su ángulo en grados.

Cómo medirlos

El viento real podemos verlo indicado en los catavientos y veletas de tope de palo. Sin embargo, cuando el barco está en movimiento no nos sirven para saber cuál es el viento aparente. Para calcularlo debemos recurrir a los dispositivos electrónicos que miden la velocidad y dirección del viento real.

viento aparente y viento real

Fuente: Sail&Trip

Para entender mejor el comportamiento, un barco según va aumentando su velocidad genera un mayor viento aparente que, combinado con el viento real, hace que la velocidad vuelva a aumentar. A la hora de controlar el límite de velocidad de un barco es la resistencia aerodinámica e hidrodinámica la que juega el papel principal.  Uno de los efectos que produce el aumento de velocidad de un barco es que el viento aparente se desplaza hacia la proa.

El diseño del barco y el tipo de navegación (popa redonda, navegación de ceñida, etc.) son características que se deben tener en cuenta a la hora de controlar el viento aparente y el viento real. En este sentido, el trimado de las velas ha de ajustarse continuamente, ya que ni la velocidad ni el viento son siempre constantes. Otra de las herramientas que nos servirán para medir la intensidad del viento es la Escala de Beaufort, de la que ya os hablamos en posts anteriores.

Si quieres seguir aprendiendo vocabulario náutica, echa un vistazo al apartado especial de nuestro blog.

 

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